miércoles, 17 de julio de 2019

Cómo ha sido el primer mes de residencia


Si lo puedo resumir en una palabra sería: agotador.
Agotador, pero también sumamente estimulante. La cantidad de cursos que nos ofreció la UDM ha sido abundante y enriquecedora. El estar en contacto en primaria con los pacientes obliga a agudizar los sentidos, ya que la incertidumbre es alta en Atención Primaria.

Hemos tenido cursos de:

- Presentación de los Servicios de Urgencias y recorridos por los mismos
- Protección radiológica
- Soporte Vital Básico y Avanzado
- Taller de Sepsis
- Presentación de la Metodología de Evaluación
- Búsqueda Bibliográfica
- Presentaciones científicas

Además, hemos tenido nuestro primer mes de rotación: El Centro de Salud.

La dinámica de un Centro de Salud es agradable, y el ambiente es muy bueno. Se tiene mucha capacidad resolutiva desde la consulta de Familia. La tutora que me está acompañando en este mes (hasta que se incorpore el mío) es súper maja, con mucha paciencia, y su dinámica de trabajo es genial, ya que es muy resolutiva y ágil, pero al mismo tiempo muy humana.

¿Cómo es una jornada laboral de un Residente en un Centro de Salud?

Iniciamos la jornada cuando nuestro tutor comienza la consulta. Dependiendo de la carga de trabajo, podemos hacer una breve revisión de las Historias Clínicas de los pacientes que irán a consulta ese día.

Los días Jueves y Viernes tenemos Sesiones Clínicas, y Sesiones Bibliográficas. El primer día que llegué al Centro, tocó una Sesión bibliográfica, lo que me impresionó muy bien, ya que se respira un ambiente académico que creí más propio de las especialidades hospitalarias. Estaba bastante equivocado.

La Residencia en Medicina Familiar y Comunitaria valora mucho la formación académica de los Residentes. Puntúa favorablemente el haber tenido varias sesiones clínicas durante R1 (mínimo 3), proyectos de investigación y presentaciones en Congresos, con lo que ya depende únicamente del Residente poder avanzar en su formación.

Como en cualquier residencia, el tutor difícilmente esté diciendo "estudia esto, o estudia aquello", no. La tónica es que la variedad de casos que aparecen en la Consulta es tan amplia, que lo mejor que puedes hacer es ir tomando nota de esos puntos flojos, de los casos que has visto en consulta y te plantearon dudas, y te los miras esa misma tarde. Difícilmente algo sea más exigente que 2 horas del tiempo fuera del Centro, como para no afinarse en esos temas. Es importante no dejarse estar. En un próximo post hablaré en detalle acerca de la Búsqueda bibliográfica y de los recursos que disponemos como residentes, que son cuestiones que personalmente me agradan bastante.

Sesiones clínicas: Este jueves tendré mi primera sesión clínica: Hipertensión Arterial en el Anciano, e Hipertensión Sistólica Aislada.
Las sesiones clínicas son reuniones breves, que tenemos a primera hora de la mañana, los jueves y viernes, 30 minutos antes de la consulta, en los que se presenta un caso interesante que se ha tenido, y sobre el que se habla con lo último que se haya encontrado en la bibliografía.
En este punto destaco que el SERGAS se curra con lo que respecta en acceso a la información. Me sorprendió mucho que nos brindan acceso a casi todo tipo de artículos de pago, suscripciones a UpToDate, Harrison Online, Access Medicina, Embase... Y si en PubMed te dicen que no tienes acceso al artículo o paper que solicitas, basta con acceder a la plataforma digital "BiblioSaúde" y solicitarlo a la Bibliotecaria. Para mi presentación, encontré 8 papers, uno que se había publicado 4 días atrás incluso, y eran todos de pago. Los solicité a Bibliotecaria, y en menos de 2 horas estaban los 8 en mi bandeja de entrada del correo. Una maravilla.

Volviendo al Centro de Salud, la entrada es a las 8 AM y salimos a las 3 de la tarde. Es increíble la cantidad de cosas que se pueden hacer en ese tiempo, la mayor parte de ellas resolviéndolas in situ y pocas son las que requieran derivación al Hospital o consulta al Especialista. ¿Que si me plantearía hacer una especialidad hospitalaria en este momento? Lo veo bastante lejano. La vida del Residente de Familia es agradable, se siente menos presión que la que llevan los residentes de una especialidad de hospital, ya que al ser más numerosos, siempre hay posibilidades de cubrirse en turnos de vacaciones, siempre tienes con quien cambiar las guardias, y en definitiva no existe esa competencia voraz que se dan en otras especialidades. Todo eso, como padre de familia, lo valoro muchísimo, ya que me permite tener más tiempo para estar con mi familia, llevo muy poco trabajo a casa, y la presión asistencial es mucho menor de lo que me habían pintado. A quien esté buscando compaginar vida personal con vida profesional, por mi experiencia, le recomendaría que considere Familia.

 

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